Represión sexual al estilo cristiano
¿SabÃas que…? El emperador Nerón montó una especie de parque temático del sexo en el Campo de Marte, en cuyo estanque central flotaba una barca movida por esclavos homosexuales divididos en escuadras según sus habilidades amatorias. Además, alrededor del estanque, situó un escenario con luces rojas donde las más bellas prostitutas de Roma bailaban desnudas y animaban al personal con poses obscenas y actos sáficos.
Esta desproporcionada bacanal fue el sumun de la libertad erótica, pero el declive del Imperio dio comienzo a una época de represión sexual que el cristianismo llevó hasta sus últimas consecuencias. Amparándose en el Derecho natural, esta religión convirtió la negación del placer en ley universal, prohibiendo la bisexualidad y todo lo que tuviera que ver con disfrutar del cuerpo.
AsÃ, se sostenÃa que la eyaculación suponÃa un enorme desgaste fÃsico para el hombre y que habÃa que limitar al máximo el derroche de esperma. Quien abusaba del coito, se decÃa, corrÃa peligro de debilitar su organismo, perder la vista y vivir menos años. Además, el hombre tenÃa que controlar a la mujer, considerada más expuesta al deseo sexual por su capacidad de tener orgasmos múltiples. Por lo que nada de caricias que pudieran excitar a la esposa, lo mejor era preñarla procurando, eso sÃ, disfrutar lo menos posible. En el colmo del absurdo, los conyuges que copularan por detrás, como los perros, tenÃan que cumplir una penitencia de diez dÃas a pan y agua, y hacerlo durante la menstruación -un castigo para la mujer- suponÃa otros diez dÃas de ayuno.
En fin, qué viva el cristianismo.
Tags: antiguedad, cristianismo, historia

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